Ahora camino más lento

con guantes y abrigo me protejo del viento

mis canas cubren mi cabeza

mi accionar evidencia algunas torpezas.

Por el efecto del tiempo, los años

deje de ser útil, vital, como en antaño

estoy siendo borrado de las decisiones

vivo con la limosna de las pensiones.

Las consultas al médico, van aumentando

por clínicas y hospitales, vivo deambulando

es la rutina, para todos los adultos mayores

hay que aceptarla, para disminuir los dolores.

Si me falta aire, arrastro un tubo de oxigeno

si me faltan fuerzas, arrastro los pies

para sobrevivir, están mis recuerdos

de papá, mamá , hermanos y de mi niñez.

Para reducir mis dolores, pienso en aquellos

que cuando llegan, amorosos se cuelgan del cuello

esposa, hijos, nietos, amigos y familiares

son ellos los que me liberan, de mis pesares.

Si me faltan remedios, arrastro los dolores

si me falta la plata, arrastro a los acreedores

maldiciendo a los infames, a los creadores

del más canalla sistema de pensiones.

Tú que me escuchas y me ves acabado

algún día te alcanzará este sistema desgraciado

no sabes, la rabia y la tortura de ser engañado

y tener que aceptar un sistema injusto, de manos atado.

Que mentes más crueles crearon el modelo

para lucrar, con los ahorros de los abuelos

con lo que recibo me cuesta sobrevivir

acepto: solidario, digno, pobre y honrado voy a morir.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.